Foto de Portada: Second Wave Ocean Images
Hace dieciséis años comenzó a tomar forma en el Caribe Mexicano un cambio que no nació de una sola institución ni de un único proyecto, sino de una convergencia entre: científicos, buzos, pescadores y organizaciones civiles que coincidieron en una misma idea—los tiburones no eran un recurso a extraer sin límites, sino una pieza esencial del equilibrio marino que debía comprenderse, protegerse y valorar.
Esa visión encontró su punto de articulación en Saving Our Sharks, una iniciativa que, con el tiempo, se convirtió en un puente entre el conocimiento científico y la acción comunitaria. Su historia es también la historia de una transformación cultural profunda en la relación entre las personas y el océano.
El origen de una nueva mirada (2010)
En 2010 se formaliza Saving Our Sharks A.C., reuniendo a biólogos, buzos y conservacionistas con un objetivo claro: cambiar la narrativa sobre los tiburones en el Caribe Mexicano.
Este proceso no fue menor. Involucró a instituciones federales y ambientales como SAGARPA, CONAPESCA, SECTUR, CONANP y el Parque Nacional de Cozumel, así como a múltiples centros de buceo de la región: Phantom Divers, Alberto’s Scuba, Pepe Dive Center ,UWE Underwater Expeditions,Phocea México, Dive Mike, Yucatek Diver, Pro dive, Buceo Xtabay, Dressel Divers, Solo Buceo, Scuba Libre, Scuba Maroma, Playa Scuba, Scuba 10, Pluto Dive, WetSet, Deep Down Media, Sand Dollar Sports, Scuba Maroma , México Blue Dream, Ecodiving Tours, DiveMex, Dive Zone, Bullsharks Diving Center, Dos Ojos Scuba, O2 México, Reef Marina, Playa Diving Center, Dive Life
La clave de esta etapa fue la colaboración: por primera vez, la conservación dejó de ser una acción aislada para convertirse en un esfuerzo compartido, con reglas, acuerdos y objetivos comunes.
Ciencia que se convierte en gestión (2013–2016)
El siguiente gran salto ocurrió cuando la ciencia comenzó a integrarse directamente en la toma de decisiones. En 2013 se implementaron sistemas de telemetría acústica y los primeros marcajes de tiburón toro, lo que permitió comprender sus rutas, patrones de movimiento y comportamiento. Un actividad liderada por uno de los consejeros de la Fundación el Dr. Mauricio Hoyos.
Un año después, se desarrolló el Manual de Buenas Prácticas para el buceo con tiburón toro, construido junto con operadores, expertos y autoridades. Este documento no solo reguló una actividad turística creciente, sino que estableció un estándar de interacción responsable con la especie.
El proceso culminó en 2016 con el decreto del Área Natural Protegida Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano, donde estos avances comunitarios y científicos fueron incorporados al marco oficial de manejo. Era la confirmación de que el modelo funcionaba.
Consolidación de un modelo (2017–2019)
Entre 2017 y 2019, el trabajo se profundizó con estudios en coordinación con la CONANP sobre áreas de crianza, dinámica poblacional y regulación del turismo de buceo. Al mismo tiempo, se fortalecieron programas de capacitación que llegaron a cientos de buzos por temporada, consolidando prácticas seguras y responsables.
En 2019, una campaña de marcaje satelital de tiburón tigre realizada junto con MOTE Marine Laboratory amplió el alcance del conocimiento científico sobre especies pelágicas, conectando el Caribe Mexicano con redes de investigación global.
La expansión hacia un modelo de transformación (2021–2025)
En 2021 surge formalmente Saving Our Sharks Foundation con una visión internacional y la Iniciativa Tiburón de Isla Mujeres. Su objetivo era claro: transformar la relación con el tiburón desde su extracción hacia su conservación, mediante la reconversión del sector pesquero.
De este proceso nace la Cooperativa Kab Xok, integrada por pescadores con generaciones de historia en el mar que deciden transitar hacia el turismo sostenible. Se convierten en “Maestros del Mar”, protagonistas de una nueva economía basada en la conservación.
En los años siguientes, el proyecto gana reconocimiento científico y global. En 2023 se publica el primer estudio con ultrasonido en tiburón toro en la región y la visita de la Dra. Sylvia Earle refuerza su relevancia internacional. Paralelamente, el Mes del Tiburón se integra a la agenda ambiental estatal, con más de 116 alianzas y decenas de actividades educativas y comunitarias.

Un impacto visible en el océano (2025–2026)
Hoy, los resultados son medibles. La Iniciativa Tiburón de Isla Mujeres ha contribuido a la protección de más de 30 mil tiburones en pocos años, demostrando que la ciencia y la comunidad pueden generar impactos reales en la recuperación de los ecosistemas marinos.
En Playa del Carmen, los avistamientos de tiburón toro se han duplicado. En Cozumel, después de décadas, han reaparecido especies como el tiburón martillo, tigre y de arrecife. En Isla Mujeres, la presencia de tiburones es cada vez más frecuente, fortaleciendo también el turismo especializado.
Este cambio ha beneficiado directamente a decenas de familias locales, capacitadas en turismo, buceo y operación sostenible, generando nuevas oportunidades económicas sin depender de la extracción.
En 2026, la Fundación continúa evolucionando, consolidando su reconocimiento y respaldo como un actor clave en la conservación marina. Un claro ejemplo de este crecimiento fue el éxito de la Reunión Intersectorial por la Conservación Marina, organizada por Saving Our Sharks, un espacio que reunió a representantes del gobierno, el sector turístico, el ámbito educativo y las comunidades locales para reafirmar su compromiso con la protección del océano. Durante el encuentro se exploraron nuevas estrategias para fortalecer la conservación marina y promover un modelo de desarrollo sostenible basado en la colaboración, la ciencia y el bienestar de las comunidades costeras, impulsando así un océano más saludable y próspero para el todxs.

Dieciséis años después, Saving Our Sharks no es solo una organización, sino un movimiento que ha reconfigurado la relación entre las personas y el mar. Un proceso que pasó de la pesca a la conservación, de la incertidumbre al conocimiento y del aprovechamiento extractivo a una economía regenerativa.
El Caribe Mexicano no solo ha recuperado presencia de tiburones: ha recuperado una nueva forma de entender su valor. Y con ello, la certeza de que el futuro del océano puede construirse de manera compartida.



